13 abril, 2013

Sola, pero acompañada

Hace mucho que sé que no tengo corazón, que se rompió en el camino de reconstruirse y que nunca ha podido amar más. Ya no existe la ilusión, ni las mariposas, ni nada parecido a la creencia en el amor verdadero y para siempre. Lo achaqué a la maduración de mi mente, al paso del tiempo y a mis ganas de conformarme con lo que tenía, sin buscar en otro lugar. Lo cierto es que quizás haya estado equivocada, quizás simplemente necesitaba estar sola de verdad para encontrar mi parte de órgano del romanticismo más absurdo, y no he vuelto a estarlo desde entonces. ¿Y si no soy el tipo de persona que puede vivir en soledad? Lo único que sé es que yo era la típica idiota enamorada del amor, que creía que se iba a casar con el hombre con el que estuviese en ese momento, a la que le gustaban los detalles y las pequeñas acciones que hacían el día a día un poco más llevadero. Ahora, ahora, sólo soy capaz de empezar una relación tras otra con la idea de acabarla, con la certeza de que sigo estando sola, pero acompañada.

13 octubre, 2012

Querido Príncipe Azul

¿Cuándo entenderás que no tienes que hacerte cargo de mí? No quiero que me salves, no necesito ningún héroe que me saque de mis problemas. No deseo que vengas vestido en plan Edad Media y montado en tu noble corcel blanco para que luego me tires al primer pozo que haya en el camino. No voy a darte la mano para que me levantes del suelo, porque yo misma puedo hacerlo. Si me caigo de un árbol, no estés abajo, esperando con los brazos abiertos. No. Déjame vivir, déjame respirar, déjame darme contra la realidad. Déjame aprender de mis propios errores y no pretendas que sea tu reina. Ni tú eres un príncipe azul ni yo quiero ser tu princesa.

25 febrero, 2012

Quejas y sugerencias

Me siento estúpida aquí sentada, en frente de mi ordenador, esperando a que algo llegue y cambie todo. Me pregunto que para qué quejarme de la vida que llevo, si muchos otros la llevan peor que yo. Quizás inútil es la palabra. O idiota. No sé. Puede que no sea nada de eso lo que siento. Ojalá viviese en otro mundo, pienso, lleno de sueños cumplidos y cero problemas. Si yo... Si yo sólo fuese capaz de... Suena la puerta que da a la calle y me despisto. Aún así, no aparto la vista de la pantalla, buscando algo en Internet que no encuentro fuera, alguien que me escuche. De repente, alzo la vista. Y ahí estás tú. Ya se me quitaron las ganas de quejarme.

23 febrero, 2012

Locuras

Me equivoco, como cualquier persona en este mundo, y me arrepiento, como todos los demás. No soy perfecta, aún pretendiendo serlo. Sé que nadie lo consigue sin terminar su utopía en distopía. No quiero más metas imposibles, pero soy incapaz de dejarlas sin cumplir; porque son mis sueños. Y dan igual las veces que caiga por el camino porque sé que, cuando llegue, mi felicidad empezará a tener algo de sentido. Sé que esto es un error más, de las tonterías que hacemos los humanos, pero... Déjame besarte hasta que los rayos de Sol atraviesen la persiana y rocen nuestra piel desnuda.

09 enero, 2012

Viento

Dicen que el susurro del viento trae los besos que desean darte, que transporta los recuerdos de una época mejor, que termina por contarte historias que ni siquiera son tuyas. Aquella mañana, corría una suave brisa entre los árboles, que retozaba con las hojas, que caían, enamoradas del susurro del aire. Sinceramente, no estaba escuchando lo que el viento tenía que decirme, ni siquiera me había percatado de que había un vendaval y no un simple soplo invernal. Estaba demasiado entretenida con tus labios, con tus ojos, con tu pelo, con el frío que se colaba por mi cuello cuando me cogías con tu mano helada para hacer contacto entre tu boca y la mía.

Vacío

Te das cuenta de lo frágil que es la vida y de lo poco que dura el amor. Nada es para siempre, ni siquiera los recuerdos. Cansado, andas, caminas sin cesar por un mundo que casi no tiene sentido, que se ha quedado un poco más vacío.
Porque hay siete mil millones de personas en el mundo, pero tú... Tú sólo quieres que aparezca una por la puerta de tu casa.

07 diciembre, 2011

Calles abarrotadas

Caminando por calles abarrotadas, me di cuenta de que estaba muy sola, aunque rodeada de personas que ni siquiera sabían que existía. No me gustaba la sensación de saberme tan frágil, hasta me daba cierta ansiedad pensar que no había nadie a mi lado que me preguntase qué tal estaba. Ninguna conversación me llenaba, ni hacía que mi corazón diese saltos. No. Nada. Lo único que había en mi mente, en el pequeño rincón reservado a las relaciones sociales, era vacío. Mientras los coches pasaban casi pegados a la acera repleta de gente que se chocaba, susurraba un perdón y ni miraba la cara de otros iguales, me dije: "Absurda ciudad, que encierras en ti a miles de personas que no se conocen ni un poco. Idiota ciudad, nunca te querrán lo suficiente como para quedarse contigo para siempre."

28 noviembre, 2011

Tú, al otro lado del inmenso mar.

Tu suave voz me llamaba desde la otra parte del mundo. Me extendías la mano, invitándome a meterme en tu vida. Yo estaba en la otra punta del inmenso océano, con unas ganas terribles de aferrarme a las oportunidades que tu sonrisa me brindaba. Nunca imaginé que, en el camino hacia ti, iba a haber tantas zarzas, llenas de espinas que se clavaban en mi piel. Mi corazón empezaba a flaquear, pero vi la orilla. Te vislumbré al final de ese angustioso andar. Todavía quedaba un trozo de calzada por terminar; sin embargo, ya no me importaba mucho. Por que, por fin, sentía cerca tu respiración. Veía tus labios. Tus ojos me miraban como si fueses capaz de dar tu vida por salvarme.

21 noviembre, 2011

Suerte

La suerte controla nuestra vida, la zarandea y la lleva por donde ella quiere. Siempre manda sobre cualquier otro factor que influya en los momentos que vivimos. Tanto en la fortuna como en la desgracia, está metida hasta dentro. Es imposible intentar escapar de ella, porque corre demasiado rápido. Es improbable que ella no te ayude a salir de un apuro, es casi seguro que también te dará un empujón para caer más hondo en el agujero que tú mismo cavaste. Ahora mismo, yo no tengo nada en contra de ella; es más, debería estar agradecida, por lo feliz que ha conseguido que sea con un sólo golpe, con una buena mano, con una excelente jugada. La suerte me llevó a ti.

17 noviembre, 2011

Las luces de mi ciudad

Cuando se hizo de noche en mi pequeño mundo, creí que estaba soñando. Más que nada porque nunca pensé que llegaría ese momento. Caminando por las calles, no encontraba a nadie. Las farolas no daban luz, parecían fundidas, así que daba un poco de miedo pasar entre avenidas vacías. El silencio era aterrador, y mi corazón estaba al borde del desastre. Además, mi mente no encontraba la manera de expresar lo que pensaba con mi boca, así que optó por callarse después de un tiempo. Y... Al final de una gran plaza, un bar, una taverna, con las bombillas funcionando. Me adentré en aquel lugar, sin saber dónde estaba. Llevaba tantas horas andando sin rumbo en la oscuridad que nada me detendría en busca de un poco de luz. Allí estabas tú, sentado en una banqueta, mirando una Coronita con aire distraído. Me miraste y sentí como todas las fuerzas del universo me empujaban hacia ti. Di un paso adelante y sonreiste. Parecía que tú tampoco habías visto a nadie en tu vida desde hacía mucho. Todo fue muy rápido: cómo nos conocimos, cómo empezamos a tenernos cariño. Me besaste o te besé, o qué más da. La cosa es que nuestros labios se juntaron en un minuto de desconcierto y amor infinito. Entonces, me dí cuenta de que todavía podía encender las luces de mi ciudad.

09 noviembre, 2011

Nueve de Abril

Sería mentir si dijese que no me acuerdo de ti todos los días. Quizás no a cada hora, pero sí lo suficiente como para asegurarte que está claro que en mi cabeza está grabado tu nombre. La verdad es que me haces muy feliz, consigues que los domingos merezcan la pena, y las mañanas en la cama. Tú eres lo que nunca pensé que serías en mi vida, alguien que se ha metido hondo, hondo en este estúpido corazón. Tanto que hasta que es el recuerdo de tu sonrisa lo que logra que me despierte de buen humor, y lo que me provoca sueños bonitos. Lo que es curioso, además de todo esto, es que las mariposas que comenzaron a revolotear la noche del nueve de Abril, siguen aquí, en mi estómago, después de siete meses.

07 noviembre, 2011

Besarse con los ojos cerrados.

No me gustaría perder la buena costumbre de besarnos con los ojos cerrados. ¿Sabes por qué? Cuando te doy un beso sin verte, todos mis demás sentidos se acentúan. Siento el latido de tu corazón en mis labios. Soy capaz de oler el suave hedor de tu colonia. En mi lengua, comienza a meterse el sabor de tu boca. Y escucho tu respiración; a veces, apasionada, otras veces, tranquila. Y, sin embargo, lo que más me gusta de todo es abrir los ojos y darme cuenta de que sigues aquí, conmigo, y que, incluso, estoy un poco más enamorada de ti.

31 octubre, 2011

Como animales

El mundo es una auténtica selva, llena de animales que no dudarán en pisarte, morderte, comerte o pegarte para conseguir algo insignificante. Cada cual tiene su propio espacio que, a veces, se ve invadido; por no decir que siempre hay alguien en tu propia zona que no te agrada demasiado. Hay millones de especies. Están las zorras, más comunes que los zorros; los leones de gimnasio, los patos que pueden tener un cubata en la mano, las ratas que no hacen más que rebuscar entre la mierda de otros, las hormigas, a las que nos cuesta ver; y así podría seguir durante todo el día. Dicen que, lo que nos diferencia de los animales, es la capacidad de razonar; sin embargo, todavía no conozco a nadie con la suerte de ser humano, y no un oso, una jirafa, o una hormiga.

27 octubre, 2011

Tu cuerpo

Tu cuerpo se acerca en esa cama infinita, me das besos por la espalda. Mi orgullo se desvanece a la velocidad que tus manos recorren mi piel. Me doy la vuelta y te miro. Pones esa media sonrisa torcida que tanto me gusta y se me olvida por qué me había girado, por qué no te estaba observando. Debería conocer tus movimientos ya; sin embargo, pillas a mi corazón con la guardia bajada veinticuatro horas al día ante ti, ante tus ojos, ante tus labios, ante tus caricias de amor ilimitado.

Friday Night

I want to live every single part of my night, I would like to enjoy it all and not have to worry about what people say or think. I'm free, babe, I'm free and I'm going to dance till the sun comes up.

08 octubre, 2011

Me vuelvo a encontrar contigo.

Me vuelvo a encontrar contigo, y con mi corazón. Al parecer, no me ha echado de menos y, de momento, no tiene ninguna intención de venir conmigo a casa de nuevo. Sin embargo, algo me dice que no regresaré sola a casa, que el tuyo se vendrá de mi mano. Lo sé por tu sonrisa, por tus besos y por la forma en que me miras, como si fuese lo único en todo este maldito mundo que mereciese la pena observar.

04 octubre, 2011

La vida, qué buena maestra.

Si algo me ha enseñado la vida es que los espejos mienten tan bien como los hombres y que los hombres son, al menos, igual de irresistibles que los diamantes. También me ha hecho darme cuenta de que un diamante te puede durar en la mano lo mismo que una moneda de cinco céntimos, y que, una insignificante moneda de cinco céntimos puede causar asfixia por atragantamiento, que no se debe confundir con el revoloteo de las mariposas que hace volar el amor. Por último y no, por ello, menos importante, he de decir que este frío mundo me ha mostrado el amor tal y como es: imperfecto, real, instantáneo. Un amor que engaña, al que no te puedes resistir y que se esfuma tan rápido que ni siquiera te da tiempo a llegar a la tienda de golosinas más cercana para comprarte un chicle sin azúcar.

13 septiembre, 2011

Tiritas con tu nombre.

Es curioso como el corazón se cura, poco a poco, y se entrega de nuevo, al primero que le da un poco de cariño. Me gustaría ser fuerte, poder decir que no me volví a enamorar, que fui capaz de vivir sin dar una parte tan importante de mí a otra persona; sin embargo, no puedo decirlo. No. Porque tú... Tú me proteges de los que son todavía más fuertes. Tú te has llevado cada pequeño trozo de mi enano corazón roto y le has recompuesto poniendo tiritas con tu nombre.

Dímelo con besos.

Ningún beso tuyo sabe igual. Los hay de: "No te vayas", y también de: "Buenas noches, princesa". Existen los que gritan: "Necesito un poco de ti", y también que chillan: "Me haces tan feliz que...". Ah, adoro los que dicen: "Nunca me canso de ti", y los que saben a arena, mar y verano. Me encantan los rápidos de despedida, y los lentos con el motor de tu Seat Ibiza de fondo. Me gusta que me digas con besos lo que no se te ocurre con palabras.

Amor de película

Me has enseñado que el amor no es sinónimo de celos, ni de peleas, ni de lágrimas. Me has mostrado, con tu sonrisa, que todo se puede llevar con calma, que las piedras se saltan aunque cueste. Gracias. Gracias por demostrarme, cada día, que no se necesita el drama en cantidades industriales para mantener vivo un amor de película.