26 abril, 2011
Parques.
En aquel parque, se me olvidó todo lo que había pasado. Me sentía bien y no necesitaba que nadie más estuviese conmigo. Había estado toda la mañana nerviosa, pensando lo incómodo que sería, lo poco que apetecería repetir. Sinceramente, no esperaba encajar de esa manera, ni sonreír tan pronto. No creía posible estar en ese lugar, que tan cerca estaba de mi casa y que jamás había visitado. Quizás era el buen tiempo, el buen humor que se respiraba en el ambiente, la hierba recién cortada, lo que me hacía ser feliz. Quizás... Eras tú.
13 abril, 2011
Uno de Diciembre, 2008
Me acuerdo de aquella mañana como si hubiese sido ayer. Recuerdo estar muy nerviosa y de haberme cambiado de ropa cincuenta veces por lo menos. Salí con una sonrisa inmensa de casa y me dirigí al instituto con una alegría que pensé que nunca llegaría a ponerme de chaqueta. Sinceramente, las dos primeras horas de clase se me hicieron eternas, en gran parte a que no podía cesar mi nerviosismo. Estaba que me caía de la silla. Entonces, se apagó la luz en el Teatro Concha Espina. Comenzaron nuestras manos a enlazarse y tus labios a buscarme. Mi corazón latía rápido, con expectación. Te acercaste a mi oído y... Se me ha caído. Me lo he cargado todo. Y no estoy precisamente orgullosa de ello. Han sido dos años, dos años y cuatro meses de mi vida en los que he llorado muchísimo y en los que también he reído como nunca lo había hecho. Tú... Tú has sido mi prioridad, mi reto personal. Te convertiste, poco a poco, en la razón de mis lágrimas, pero también en la de mi sonrisa. Tú me has cambaido. Has reordenado mis esquemas. Has logrado mi corazón y... Mi confianza. No sólo has sido mi novio. Has sido mi mejor amigo y mi peor enemigo, mi debilidad y lo que me daba fortaleza, un perfecto romántico y un odioso gilipollas. Podría pasarme días escribiendo lo que has sido, pero creo que te haces a la idea. Y ahora... Ahora ya no estás. No estás porque yo te pedí que te fueras. Tuve que hacerlo y tú no pareces entenderlo. Cuando estés menos dolido, espero que pienses más de una vez en mí, en todo lo que te quise, en lo ciegamente que confiaba en ti, en cómo me porté contigo. Espero que me perdones porque... Creo que no puedes tachar dos años de tu vida del calendario diciendo que todo era mentira. Sabes que no lo era.
11 abril, 2011
Globos
Me he equivocado muchas veces. Ésta no ha sido la primera, ni será la última. Sé que nuestro amor no se ha esfumado, que sólo estás terriblemente dolido, como yo; pero también creo que es hora de dejarlo marchar. Es tiempo de soltar el globo y ver cómo asciende hasta las nubes. Alguien lo encontrará cuando caiga y, sinceramente, espero que sepa aprovecharlo, que lo hinche de nuevo de amor y cariño, que lo utilice como se merece y como nosotros no hemos sabido. Espero que, si no lo quiere, lo venda y que... Si lo pone en venta, ninguno de nosotros esté ahí para comprarlo.
09 abril, 2011
I'm sorry, it's all that I can say.
Te has ido de mi vida, y yo ya no puedo hacer nada para que te quedes. Me he quedado sin palabras de amor que decirte, sin frases de esperanza para aquello que tuvimos. Maldita sea, ¿por qué has huido de mí? ¿Por qué me has callado la boca con dolor? No quería largarme así. Aunque supongo que, después de todo, me lo merezco porque yo no sufro como tú sí que lo haces, ¿no?
07 abril, 2011
This house was once a home.
But I broke that home with some lies and a lot of tears. I couldn't hold it, that's why it's only an empty house now. I'm so sorry for what I did. And I know it's not time to complain or to apologize, because everything's over, everything's broken. I remember when we used to live there, when we used to laugh, when we used to cry and when we used to love each other.
Nightmares.
Hoy voy a tener pesadillas... Sobre soledad. No quiero, pero sé que mi subconsciente es muy traicionero y que hará lo posible por hacerme pensar que me he equivocado. Me siento terriblemente sola en este mundo vacío de sentido y sentimiento. Me veo apagada, marchita en este invierno continuo. Por eso no deseo que vengas a hacerme conmpañía esta noche. No te acerques, no. Quédate a salvo donde no pueda hacerte daño, donde mis horrilbles sueños no te lleguen al oído.
Sólo vuela muy lejos.
Ya no llenas mis horarios ni me gastas los días del año. Me cuesta creer, la mayoría del tiempo, que no estás aquí, que no puedo llamarte para que vengas, que no debo darte un beso si te da por aparecer. Me duele saber que estás tan lejos, pero, a la vez, me siento orgullosa de ti, porque has conseguido volar sin mí. Aunque ahora estés muy cerca del suelo, sé que pronto levantarás el alma y, con él, las alas. Verás altas montañas, inmensos lagos, profundos mares. Conocerás el mundo, lo majestuoso que es, lo mucho que te está esperando. Entonces, te darás cuenta de que eres feliz. Y de que no te hago falta. Ahí, cariño... Ahí, amor, seré inmensamente feliz.
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