22 junio, 2010
Sin ti.
Recuerda que, cada sonrisa que te di, me sobraba al respirar tu aire, pero ahora me faltan. Esta atmósfera no es la misma, no está impregnada de tu olor en invierno, ni de tu olor de verano. Llueve, pero no caen tus lágrimas ni resbala tu ira, ni siquiera se divisan tus besos. El viento sopla, sin embargo, tus caricias no vienen, tu sonrisa no viaja a través del océano. Se queda parada y perdida a los veinte kilómetros recoriidos. Tengo una vaga memoria que te pasa por mi mente, que te enseña a mis ojos para que el deseo prenda y te eche de menos. No es duro buscar entretenimiento para dejar de pensar en ti, es difícil darse cuenta de que tener mi cabeza ocupada no va a hacer más llevadero el estar sin ti un día más.
20 junio, 2010
Canadá.
Era un lugar apacible, tranquilo y silencioso. Era un lago que no se movía con el viento, con árboles que se reflejaban en su agua cristalina, con el Sol brillando en cada insignificante parte de aquel sitio. Nunca me había sentido así. Era un sentimiento raro, mi cabeza me hacía pensar que, en realidad, aquella era mi casa, mi hogar. Lo curioso es que jamás había pisado ese lugar.
-Do you want to jump into the water? - me preguntó Amélie.
Su voz me distrajo y asenti rápidamente, por si la oferta se acababa en menos de tres segundos. El líquido caló todas las células de mi cuerpo y el frío me heló la sangre, pero fue una de las mejores experiencias de mi vida.
-Do you want to jump into the water? - me preguntó Amélie.
Su voz me distrajo y asenti rápidamente, por si la oferta se acababa en menos de tres segundos. El líquido caló todas las células de mi cuerpo y el frío me heló la sangre, pero fue una de las mejores experiencias de mi vida.
11 junio, 2010
Freedom.
Mi corazón latía debajo de mi pecho con ganas de salirse, con ambiciones nuevas y sueños todavía más grandes. Me iría lejos, huiría, pero procuraría estar lo más cerca de la libertad que pudiese. Me gustaba ser libre, sentir el aire cortarme la piel y el viento cantando en mis pulmones. Nadie me lo quitaría ya. Nunca más.
I'd never wish for anyone to feel the way I do
Las letras no dejaban de aporrear mi cabeza, hasta me dolía oírlas. Me temblaba el tímpano de lo alto que tenía los auriculares, y su voz se clavaba en mi cerebro. Mientras me metía entre las sábanas, pensaba en ti.
Good Bitch Night, Love.
Me voy a la puta cama, con mi puto drama, con mis putas lágrimas, con mi puto Canadá, con mi puto libro de Filosofía, con mi puto pijama, con mi puto corazón temblando, con mi puta ira, con mi puta sonrisa. Porque sí, esta puta noche, me llevo toda mi puta vida para que no puedas cogerla. Mi puta vida puñeteramente dramática.
Goodbyes
Llevaba un mes soñando con la despedida. La culpa fue mía, por pensar, por estar demasiado tiempo encima de las nubes. Adiós a ti también. Te echaré de menos. Es probable que hablemos del tiempo, de qué hacemos el uno sin el otro. No te prometo intentar pasarlo bien sin ti, no me entra en la cabeza. Sé que puedo ser fuerte, que puedo olvidarte si me lo propongo; sin embargo, no.
08 junio, 2010
Ocho días.
Ocho días caminando, andando sin parar por un camino que ya está escrito. No considero que las cosas pasen porque alguien lo diga pero, esta vez, estoy convencida de que nada va a cambiar. Queda una semana y un día, y no se ha tornado la situación a mejor. Discusiones, más frecuentes cuando el tiempo pasa, lágrimas, abundantes por la noche y soportadas durante la larga mañana, sonrisas, pocas, casi únicas, cansancio y estrés, estúpidas acciones que llevan a absurdas consecuencias. Si esperaba que fuesen las mejores jornadas del verano, me equivocaba. Canadá, espérame, que me voy contigo.
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